viernes, 14 de noviembre de 2014

LOWER ANTELOPE CANYON

LOWER ANTELOPE CANYON

Muy similar al Upper, y situado a escasos 2 km del mismo, solamente cruzando la carretera principal, esta el hermano pobre: Lower Antelope Canyon. Me parece injusto que la fama se la lleve el Upper, ya que este es incluso más espectacular en sus formas, aunque no la espectacularidad de los rayos de luz que penetran por la zona superior.


A diferencia del anterior, en este se entra desde arriba, no de frente, y está equipado con una red de escaleras para poder discurrir por todos los rincones del cañón.





La visita es más relajada que en el Upper, hay bastante menos gente gracias a que no es tan famoso, pero las fotos a mi juicio son más fáciles sin el trípode ya que llega más luz.

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En este tipo de cañones hay que tener cuidado con las tormentas, y están cerrados durante las mismas, por las riadas instantáneas que se producen, sobre todo en época de monzoon.

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A la entrada,algo más barata que la del Upper, hay que añadir el pase por entrar en la reserva Navajo, que dura 24h ( es decir, no vale el Interagency Anual Pass ), que ya lo tienes si has visitado el Upper.














lunes, 10 de noviembre de 2014

UPPER ANTELOPE CANYON

UPPER ANTELOPE CANYON

Antelope Canyon es uno de esos sitios únicos en el mundo, que merece la pena  recorrer medio mundo sólo para verlo , igual que el Gran Cañón. La suerte es que está muy cerca uno del otro y aprovechamos la misma bala.



A unos 6 km al este de Page, dirección Kayenta, dirección a la monstruosa central térmica, se encuentra este cañón, divido en Upper y Lower a ambos lados de la carretera.
El más famoso y concurrido es el Upper, aunque el Lower es tan o más espectacular, aunque no tan emocionante: en el Upper, en las horas en que el sol está en su cénit, haces de luz penetran por la parte superior del estrecho cañón y provocan escenas mágicas.




Son estas horas, entre las 10:30 y las 13h, cuando merece la pena la visita ( los navajos que son los que gestionan el lugar lo saben bien y ya son prime time: vale casi el doble la entrada, pero realmente merece la pena).




El cañón, muy estrecho en muchas de las zonas, es uno de los denominados slot canyon, o cañón de hendidura. Tiene unos 200 metros de longitud y la luz va decreciendo según nos adentramos en él. La visita es obligatoria con un guía navajo, que nos lleva en una pick up 4x4 por una pista impracticable para los coches normales. Prepárate para llegar lleno de arena en este pequeño viaje, ya que lo haces sentado en la caja de la camioneta abierta ( recomendable llevar gafas y un pañuelo para la cara, en serio).




Es como un golpe de mandoble en una meseta de sandstone, la espectacular piedra arenisca roja característica de la región. Las paredes del desfiladero, asombrosamente esculpidas por el agua durante años, parecen telas ondeando al viento , como extrañas ondas minerales.










Es un espectáculo mirar hacia la zona superior y ver las esculturas naturales del cielo, aunque los grupos de visitantes se mueven sin parar buscando la foto perfecta, sobre todo cuando de repente surge un haz de luz desde el techo. Se advierte rápidamente por los murmullos de admiración y los clics de las cámaras.

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Abre todo el año, salvo los días que amenaza tormenta, ya que las lluvias torrenciales que se estilan por estos lugares ya han producido alguna tragedia: hace unos años una de las frecuentes riadas que se producen en estos cauces secos del río ahogo a un grupo de turistas que quedó atrapado.






La visita suele durar algo más de una hora dentro del cañón; los guías navajos son bastante comprensivos con los turistas y dejan hacer todas las fotos que quieras, e incluso te recomiendan los ajustes de la cámara para sacar la foto, ya que es difícil sin trípode ( si quieres usarlo tienes que pagar más y sacar un pase de fotógrafo).








Realmente es una visita, para mi, de las más emocionantes, e inolvidable por las imágenes cambiantes con la luz de las rocas rojas que quedan grabadas en la retina para siempre.




Puedes acariciar la pared y notar la suavidad de la misma si lo haces en el sentido en que el agua la fue tallando, y rugosa en el otro sentido.